TAHRIR Y LA MEDIA LUNA
Noche de invierno en la plaza de Tahrir, El Cairo. La docilidad de la noche aparece en un cielo dominado por la mitad creciente de la luna y una estrella que ilumina la vieja Heliópolis. El viento mece las palmeras como los ropajes del pobre tapado de auxilio, y la humedad del río sagrado congela y ahoga. Los farolillos de los vendedores de té permanecen tenues y escondidos tras la ignorancia; mientras, los adoquines carecen de sombras.
El suelo empieza a temblar y el olor a palmito y cordero asado muta en el aliento ensordecedor del hombre cansado, la mujer descallada y el niño triste. La estrella de 5 puntas aparta su mirada del palacio presidencial e ilumina los ojos del pueblo malherido. El esclavo escupe al faraón mientras el esclavista abandona el látigo que lo disfraza. Segundo tras segundo la media luna se llena de orgullo ante la realeza del hombre común. Es hora de cambiar.
¡Ánimo Egipto!
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