viernes, 9 de diciembre de 2011

Traición, felación y libertad

Muere, pues así te lo mereces, tiembla y engulle. Huelo el piano de tus costillas con deseos de asesinato, de asesinar eso que llaman "querer". Cargar con tu vida es mi escatológico calvario y joder con la manía de esperar un antes y un despues es morir. Si deseas morir dejame clavarte este puñal manchado de melancolía y hartazgo. Muere y grita, recuerda al reo que espera morir y al suicida que no se lo permite su cabeza. Comprenderás por qué deseo que los severos movimientos de vaivén de los grilletes del corazón hagan que me corra, iluminando lo mas oscuro de la garganta del bolero y de Dios. Morir es liberarse. Dame las gracias cuando te mate, me harás sonreir en la pulcritud de tus huesos y tus carnes, así tu y yo seremos libres. Yo por acabar con lo que odié y tu por no participar de aquí a siempre de esa gran mentira llamada amor.

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